El trabajo invisible de notar las cosas
Hoy pasé buena parte de la mañana limpiando la nevera porque se había regado la leche. Después de lavar la ropa. Fueron tareas pequeñas, casi invisibles, de esas que nadie registra cuando piensa en cómo transcurrió un día. Entonces, me surgió la pregunta por qué algunas cosas parecen aparecer automáticamente en mi radar. No porque me gusten especialmente las tareas domésticas, sino porque siento una responsabilidad constante de notarlas.
No es quién lava, es quién piensa en lavar
Y no se trata de quién lava más platos ni de quién cocina más veces. Se trata de quién está pensando en estas cosas incluso cuando no se están haciendo. Resulta que este tema que me inquietaba hace días ya se ha hablado y estudiado antes en la sociedad y por algunos profesionales. Por un lado, crecí viendo a mujeres de mi hogar pendientes de los detalles que sostienen una casa. Quizás por eso ciertas responsabilidades aparecen en mi mente antes de que alguien las mencione.
Por otra parte, lo que muchas mujeres descritas como estar "pendientes de todo" ha sido estudiado bajo el concepto de carga mental (Haicault, 2000) al observar cómo las mujeres no solo realizaban tareas domésticas, sino que también asumían su organización mental. Más recientemente, el concepto se ha popularizado por la artista de cómics Emma Clit , mostrando de forma gráfica cómo esta carga recae de manera desigual. Aunque el concepto surgió en el ámbito académico, hoy forma parte de una conversación más amplia sobre las desigualdades en la distribución del trabajo doméstico y de cuidado.
Lo que dicen los datos
Esta percepción no surge únicamente de experiencias individuales.
- Según ONU Mujeres, las mujeres siguen dedicando muchas más horas que los hombres al trabajo no remunerado.
- Así mismo, Los resultados preliminares de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT) muestran que las mujeres continúan manteniendo gran parte del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado en Colombia.
Aunque muchas de estas tareas pasan desapercibidas en la vida cotidiana, siguen recayendo de manera desproporcionada sobre ellas.
Estos datos sugieren que la distribución desigual del trabajo de cuidado sigue siendo una realidad y siguen siendo las mujeres quienes asumen la responsabilidad cotidiana de sostener la vida doméstica y sobre quién recae la carga mental, ese trabajo invisible de anticipar, recordar y organizar las tareas cotidianas.
Compartir la responsabilidad de “ver”
Si sentimos que nadie nota el trabajo que implica notar las cosas, pensemos que más de una cuestión individual, esta sensación está relacionada con formas de organización social y familiar que hemos aprendido durante años. Reconocerlo es importante porque permite entender que aquello que parece natural o espontáneo también tiene una historia detrás. Sin embargo, comprender las causas históricas de este fenómeno no significa resignarse a él.
Así pues, es necesario preguntarnos, ¿Por qué algunas personas, especialmente mujeres, parecen cargar espontáneamente con la responsabilidad de sostener lo cotidiano mientras otras solo actúan cuando alguien se los señala? Tal vez el verdadero reto de la convivencia en pareja no sea repartir tareas, sino compartir la responsabilidad de verlas.
Referencias:
Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). (2026). Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT): Resultados preliminares . DANÉS. Recuperado de: https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/pobreza-y-condiciones-de-vida/encuesta-nacional-del-uso-del-tiempo-enut
Haicault, M. (2000). L'expérience sociale du quotidien: corps, espace, temps. Prensas de la Universidad de Ottawa. [La experiencia social de lo cotidiano: cuerpo, espacio y tiempo]

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